Posted by: Alberto in: ● December 19, 2008
Era muy de mañana cuando llegaste. Las gotas de la lluvia se deslizaban por tu cara pálida y aterida por el frío. Brillaban tus ojos con una súplica en la mirada…
Te ganaste los corazones y te hiziste un hueco entre nosotros. Fiel siempre a la mano que acaricia…
Hoy duerme un suspiro a mi lado, con una lengua larga…
A todas las mascotas que en éstos días se regalan, sabiendo que, algunas de ellas no tardarán en ser abandonadas.
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