Domingo, Marzo 16, 2008

Fantasmas

De pequeño temía la noche. A mi alrededor se expandían las sombras que adquirían movimiento y tomaban las formas más absurdas de mis temores infantiles. Yo permanecía en silencio tratando de ocultar bajo las sábanas mi miedo. Hasta que la mañana devolvía a mi cuerpo la euforia de una valentía carente de sentido. Y me reía, por dentro, de los temores de la noche pasada. ¡Iluso de mi! Ya que una nueva noche acobardaba en pocas horas cualquier atisvo de valentía diurna.

Hoy, no me atrevo a esconderme bajo las sábanas cuando me oprime el miedo. Aunque los miedos son diferentes... pero he llegado a la certeza de que es muy difícil sustraerse a ellos. Sólo la posibilidad de saber que puedo compartirlos con las personas que quiero, los hacen llevaderos.

Hay fantasmas del pasado, pero es a los fantasmas vivos a los que temo.
Posted by Alberto at 16:20:16 | Permanent Link | Comments (0) |
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