Carlos
Hace ya casi dos años que nos dejaste, hermano. Dos años largos en los que se materializa tu ausencia en el desgarro de la carne seccionada por la injusticia de saber que, aún siendo ley de vida, se ha apostado por llevarse a un hombre bueno.
Nos ha dejado sólo tu recuerdo.
No quiero que pienses que estoy particularmente triste, ya que me conoces y, hoy, puedes leer mis sentimientos, pero me falta algo... un poco de mi que se fué el día que supe que no podría ya desvelar tu sonrisa y esa complicidad que siempre mantuvimos... aún en los largos tiempos de silencios.
El pecho se oprime en suspiro, la garganta en queja, la mirada en ceño y el corazón... ese te sigue queriendo.
Nos ha dejado sólo tu recuerdo.
No quiero que pienses que estoy particularmente triste, ya que me conoces y, hoy, puedes leer mis sentimientos, pero me falta algo... un poco de mi que se fué el día que supe que no podría ya desvelar tu sonrisa y esa complicidad que siempre mantuvimos... aún en los largos tiempos de silencios.
El pecho se oprime en suspiro, la garganta en queja, la mirada en ceño y el corazón... ese te sigue queriendo.


Un beso. (Comment this)
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