Enamorado
Herido de ti, arma blanca afilada, que una mañana penetraste mi cuerpo y mi alma. Ahora, al paso de los años, cada día caigo en el rubor de tu presencia, sabiéndome más a ti, sintiéndote cerca.
Bendito el día que te conocí, bendito por siempre, sea lo que sea...
Bendito el día que te conocí, bendito por siempre, sea lo que sea...

