A dos ángeles buenos
Mirada clara ante las sombras de un infierno cualquiera que lacera mentes y cuerpos. Una sonrisa a tiempo. El gesto amable de quién sabe adivinar deseos. Firmeza para enderezar los torcidos vericuetos que la vida regala indistintamente sin importar lugar, persona, tiempo...
Ahí están, enteras entre los trozos de otros, sabiendo que va a ser muy difícil que nadie reconozca lo hecho. Sólo esa mirada, ese guiño, esa palabra, ese gesto...
Los ángeles también trabajan y ellas, son dos ángeles buenos.
Alberto.
Dedicado a ellas, a esos dos ángeles buenos, que me han acompañado ésta tarde por el mismo infierno. Por hacerlo con esa sonrisa y por saber que ellas tenían que quedarse dentro.
Ahí están, enteras entre los trozos de otros, sabiendo que va a ser muy difícil que nadie reconozca lo hecho. Sólo esa mirada, ese guiño, esa palabra, ese gesto...
Los ángeles también trabajan y ellas, son dos ángeles buenos.
Alberto.
Dedicado a ellas, a esos dos ángeles buenos, que me han acompañado ésta tarde por el mismo infierno. Por hacerlo con esa sonrisa y por saber que ellas tenían que quedarse dentro.


P.D.: como siempre, espero que sea sólo literatura y no que hayas pasado por un infierno. (Comment this)
No sé si enviarte besos desde el fondo del infierno, te sabrán mal... pero igual te los envío. (Comment this)