Lágrimas
Siento el paso del tiempo
enarbolado en aciagos vientos
que anuncian inviernos.
Aún recuerdo el fuego de tu mirada
en los años que carecían de frío
a tu lado...
Todo era primavera,
hasta el día que, buscando el calor,
quise verlo en tus ojos
y bajaste la mirada.
No hay consuelo,
si los hombres no lloran,
hace tiempo dejé de serlo
porque lágrimas me sobran.
Alberto.

