Domingo, Diciembre 16, 2007

Ayer...

Ayer volví a pasear mis recuerdos.
Calles mudas llenas de ruido que van entrelazando pequeños retazos de una vida, la mía, que se extiende por una serie larga de años. Calles que podrían recordarme viejas andanzas de las que no me acuerdo, calles que mantienen el aroma de risas y llantos, del niño, del adolescente, del adulto...
Por ahí deben estar los años del colegio, aunque el colegio hace tiempo que ya no está. En sus baldosas quedan improntas de aquellos a los que hace ya mucho tiempo no he visto, de los que ya no están, de los que estando son irreconocibles por el paso de los años. A veces la memoria me juega una mala pasada, como el recuerdo de aquel brazito blanco que sobresalía bajo una manta en una acera del puente junto a mi casa. Era de un niño... o de una niña. Yo también era un niño y aún me acuerdo.
Me gusta encerrarme conmigo mismo y pasear esos recuerdos mientras recorro calles y plazas.
Pero no consigo acordarme en qué lugar nos dimos el primer beso.
Posted by Alberto at 15:09:09 | Permanent Link | Comments (0) |
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