Jueves, Noviembre 22, 2007

Variedades



Hay veces en las que la mañana se viste de negro. Son los días en los que no encuentras razones para seguir adelante a pesar de ver que el mundo que te rodea es de colores puros y limpios.

Hay días en los que prima el azul en la mañana, al confundirse la aurora con el color del cielo. Es impersonal la presencia del nuevo día que te sorprende entre bostezo y bostezo.

Hay días rojos, días verdes, días amarillos y hasta morados y lilas... pero también hay días blancos, en los que el mundo es un gran bocadillo dispuesto a ser comido por tu vitalidad y empuje a pesar de no ver un color definido y de que está cubierto de nubes.


Posted by Alberto at 07:24:00 | Permanent Link | Comments (1) |
Comentarios
1 - Qué buena idea fue esta página, Alberto, siempre encuentro algo que me guste (aunque no siempre lo digo, soy un desastre comentando) ;)
Mis días son siempre amarillos, amarillo sol, un sol que me duele, lejano en el cielo de otros, inalcanzable para mí. A veces (muy pocas) son grises, y entonces, por un rato, no me siento tan fuera de lugar. Todo está gris, como yo. (No es muy simbólico lo que digo, en verdad me duele el sol y prefiero las tormentas, esas de las que ya casi no hay por aquí) Nada como un rayo furioso partiendo el cielo! (Comment this)

Escrito por: NOFRET at 2007/11/26 - 10:28:18
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