Llueve
Llueve.
No tiene nada de particular que llueva en otoño. Quizá sea lo más lógico en un tiempo que nos llega arrastrado desde el Atlántico en olas sucesivas de claros, lluvias y vientos, con los que el huidizo verano borra cualquier vestigio de su fama.
Y nos hace sacar los chaquetones, los paraguas, los impermeables...
Aún huele a verano y ya está aquí la primera gripe, el resfriado, los estornudos, el mal cuerpo, el dolor de cabeza. Y los "clinex" abomban nuestros bolsillos llenos, antes, de aromas de sal y de arena.
Cuentan, que cuando yo era pequeño, colocaba mi cara frente al cristal de la ventana y, mirando al exterior, decia: "Hase fio... lleve"
Hoy, escondido para que nadie me viera, he hecho lo mismo y he dicho lo mismo. Un escalofrio de placer, de ese placer que solo te da la travesura, ha recorrido mi cuerpo. Y quiza en el mas alla, alguien haya sonreido con ello.
P.D. En un momento determinado esta condenada maquina me impide colocar tildes, ya que me las sustituye por una ç

