Un pensamiento
Sé que hay quién entra en éste blog atraído (quizá sea presunción) por mis pensamientos. Y sé que hay amigos que tratan de entresacar atisvos de mi estado de ánimo a través de esos mismos pensamientos.
He de reconocer que no siempre se ajustan a una realidad palpable. Quiero decir que al no verse la cara, muchas veces no se advierte el guiño que cambia el sentido a una frase, a un pensamiento.
También sé que la mayor parte de los que entráis en éste rinconcito me conocéis lo suficiente como para poder desvirgar mis devaneos antes de que me de cuenta. Pero no os confiéis. Algún día puedo dar la sorpresa.
Pero, por favor, seguid ahí.

