Mi niña
Miro a lo lejos
ansiando encontrar tu cuerpo tierno
entre rizos vegetales
que llenan los campos de aromas frescos
y recuerdo...
que no hace mucho tiempo
te tuve cerca, al alcance de mis besos,
poesía dulce de trinos quedos,
y te dejé marchar...
estrenabas alas nuevas, brillantes y vigorosas,
abrí la mano y solté tu cuerpo.
Ahora vienes de vez en cuando,
libre como el viento,
y yo miro a lo lejos
ansiando encontrar tu cuerpo.
Alberto

