¡Ánimo!
Hay charquitos de silencio entre las ranuras de las baldosas del suelo... hay pegotes de ternura en el rastro de tu sufrimiento...
Princesas, gnomos, duendes, unicornios, dragones... campean en la memoria de los caminos y los tiempos. No busques los réditos de la vida en el pasado y busca en el futuro. Lo pasado está pasado. Es lo por venir lo que va a hacerte feliz. Vuélcate en ello.
Levantas la mirada
a la nube carmesí que adorna el alba.
Murmullos de cárdenas hojas,
entre aguamaniles ocultos
que labran de sed
la tersura de tu vientre,
resuenan entre místicos aromas
de petunias y azaleas.
Marcas la distancia,
a pie de calle,
en el adusto gesto
de rabia contenida,
antes de caer de nuevo
con lascivia incomparable
entre abrojos y matojos
en brazos de tu amante...
Y esperas la mañana
con fúnebre sonrisa
en los labios fríos
de saberte deseada.
Alberto