Thursday, July 26, 2007

Minúscula en la mirada

perpleja

afanosa en movimiento

líder de sueños

amante cálida y hermosa

abono de sonrisas

iman de miradas...

así eres, moneda de euro.

 

Alberto.

¡Jurrr!

Posted by Alberto at 21:40:46 | Permanent Link | Comments (0) |

El gato

La calle estaba mojada. Junto al bordillo, una naranja. Un gato negro se pasea entre papeles buscando algo que comer o con lo que jugar. Un poco más allá un juguete roto y un poco más lejos, tus sueños... El gato los ha encontrado. Se ha acabado, para ti, el juego.
Posted by Alberto at 21:36:51 | Permanent Link | Comments (0) |

Psicosis

Nieve en la noche de los sueños, letargo de los sentidos que, al alcance de la mano, niegan su esencia a quienes más temen perderla. Posibilidades unívocas de llegar muy lejos y no encontrar nada que valga la pena. Lamentos vacíos de contexto que brotan como arrugas de una mente enferma...

Y vas dejando pasar el fantasma de tu vida arrastrando pesadillas truculentas llenas de fango y cieno.

No ves la luz. No hay luz. La sombra llena los caminos que buscas con la mirada sin atreverte a dar el paso que puede encender la esperanza. Está ahí, pero no puedes verla.

Tiende la mano, quizá algún ente extraño (o que parezca serlo) te tienda la suya. Y abre los ojos, no permanezcas por más tiempo en la nube de los sueños.

Posted by Alberto at 21:28:41 | Permanent Link | Comments (0) |

Monday, July 23, 2007

La frase de la semana

"Si me odias, quiero tus palabras. Si me amas, prefiero tus silencios"

Alberto.

Posted by Alberto at 13:19:25 | Permanent Link | Comments (0) |

Minicuento

Una lata vacía rueda sobre el asfalto, las olas rompen contra el malecón del muelle, el rumor de las hojas movidas por el viento... el sonido de un tímido beso y el miedo en la mirada de la niña que teme infinito a la reacción de su cuerpo.
Posted by Alberto at 12:49:55 | Permanent Link | Comments (0) |

Ambiguo

 

Sube,

sube,

alza la mirada al cielo,

sin miedo

                  (sin miedo)

que la derrota

está en el suelo.

Alberto.

Posted by Alberto at 12:46:12 | Permanent Link | Comments (0) |

La carta

Te escribí una carta de amor y esperé tu respuesta.

A lo largo del tiempo, sólo llegó a mi lado tu silencio. Lo guardé en mi corazón, lo mimé y cuidé tu recuerdo.

Hoy ya no espero carta tuya. Me he enamorado de tu silencio.

Posted by Alberto at 12:41:36 | Permanent Link | Comments (0) |

Ser o no ser...

Quizá nunca estuve cerca para poder oler mi presencia. Quizá fué solo el paso de los años quién puso su esencia para encarnar la ilusión de mi vida.

Quizá ha sido solo eso.

Pero no por ello desespero de alcanzar, algún día, una identidad. Algo que, aún visto de lejos, enmarque el cuadro de mi existencia. Y aunque resulte retorcido, extraño y deforme, sea una identidad propia a la que agarrarme en los días que me da por mirar para adentro.

Aunque, tal vez, nunca haya estado lejos.

Posted by Alberto at 12:34:35 | Permanent Link | Comments (0) |

Wednesday, July 18, 2007

Verónica

Sonrisa al viento,

calma en la mirada y sosiego,

luz clara en la frente,

simpatía por dentro,

ternura abrazada al recuerdo

que lleva tu cuerpo.

Recuerdo pasado,

recuerdo futuro,

recuerdo que entrelazas con brazos de armiño,

bajando la mirada,

feliz...

mientras la aurora pinta de luz

tus deseos.

 

Alberto

Posted by Alberto at 12:28:34 | Permanent Link | Comments (0) |

Después de varios días...

...me decido a escribir de nuevo.

Ayer fué un día especial. A la amistad se unió la historia, las piedras y el encanto del misterio. Ayer las piedras hablaron de nuevo y me contaron cosas. Aún no han terminado, pero eso no importa. El tiempo es diferente para ellas y, entre susurros y tormentas, siguen un camino especial que las señala y les da el gran valor de ser testigos de la historia. Pero no testigos mudos, sino palpitantes y cargadas de sabiduría.

Ayer Cari aprendió a escuchar a las piedras. Dentro de poco, si se empeña, podrá hablar con ellas.

Ayer también, ma llevaron a un lugar especial. Allí no hablaban las piedras sino que lo hacía la magia del entorno. Esqueletos de muros y columnas entre una cerrada vegetación, asomaban lanzando al cielo trazos de arcos que rasgaban la tranquilidad de la tarde, tiñéndola de un halo de romanticismo gótico. Manolo y Gonzalo, cachaba en mano, fueron guías intrépidos y fiables, apartando cualquier posible estorbo del camino.

Hay que volver y a ser posible contigo, Javier, que a pesar de que no nos conocemos, sabemos lo suficiente el uno del otro como para apreciar una posible empatía.

Y volveremos...

Posted by Alberto at 12:17:15 | Permanent Link | Comments (6) |
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