Al otro lado del mar
Allí, donde no pueden llegar ni mis olas ni mis calmas, donde cualquier brisa puede ser huracán o calma, donde las palabras son caricias o torturas, donde el calor agrede y el frío calma... allí vive mi amiga. Y me ha escrito.
¿Qué tienen las palabras que cruzan un océano antes de llegar a tus oídos? ¿es la sal?
Palabras deseadas, poemas ocultos entre sentimientos sinceros, brisas de indolencia a través del tiempo. Es eso. Es sólo tiempo. Un pequeño apartado que nos une, sublimado a través de la palabra.
¿Y hay algo más? a mi no me hace falta. Es mi amiga.

