Arde
Arde la tierra, si, hace ya mucho tiempo que lo hace. Arde del esfuerzo de empezar cada día unos giros nuevos. Casi el mismo esfuerzo que me ocasiona el escribir algo cuando no tengo ganas. Aunque yo lo tengo fácil... un poco de música ( en éste momento suena "Hotel California" en versión flauta de Pan) y dejar que las palabras fluyan. Pero soy consciente que sin el esfuerzo sublime de la tierra que arde, las palabras seguirían dormidas ante la imposibilidad de realizarse sin una boca que las pronuncie.
Y, mientras las flautas andinas atacan la música de Morricone de "La misión", intuyo que ese sol que hace días no se vé fué en otros tiempos una tierra que ardió. Y ardió por completo al faltarle quién modulara con sus palabras un poco de ternura que apagase sus ardores.
Escribo, escribe... la tierra arde, pero necesita el agua fresca de ideas nuevas para engrasar sus engranajes y voltearse cada día en nuevas rimas. Y, en su empeño, no podemos dejarla sola si no queremos convertirla en un nuevo sol... ardiente pero sin vida.


He estado leyendo y me gustó mucho, especialmente porque puede verse la espontaneidad del proceso creativo, justamente, como en un cuaderno de notas, de esos que acumulas (pero éste me gusta más porque puedo abrirlo y ojearlo sin irme a España y colarme por tu ventana) ;)
A mí también la música me ayudó mucho a escribir, me pongo los auriculares y me aisla del mundo ruidoso, creándome el clima apropiado según el texto.
Pero veo que lo que arden son tus musas! A por ellas! :)
Besos!
(Comment this)
Gracias por tu visita. Siempre serás bienvenida a mis pensamientos. Un beso. (Comment this)