Llanto
Lloró
una lágrima por cada noche de invierno
mientras peinaba canas sobre el suelo,
y veía reir al sol,
a la primavera, al río fresco...
La envidia atenazaba su miedo.
Poco a poco, la luna se dejó caer en el fondo del infierno
Lloró
una lágrima por cada noche de invierno
mientras peinaba canas sobre el suelo,
y veía reir al sol,
a la primavera, al río fresco...
La envidia atenazaba su miedo.
Poco a poco, la luna se dejó caer en el fondo del infierno