Tres años… tres

January 11th, 2010 | Alberto

La tierra arde, ha cumplido tres años. Tres años en los que hemos compartido muchas cosas. Unas buenas… otras malas. No es hora de hacer recuentos. Es hora de hacer propósitos para alcanzar otros tres años (por lo menos) en los que seguir compartiendo aquello que nos preocupe, nos alegre, nos entristezca o, sencillamente, nos agrade hacerlo.

¿Vamos a ello?

Año nuevo…

December 28th, 2009 | Alberto

Feliz año 2010 para todos los amigos de LA TIERRA ARDE. Espero que el nuevo año llegue con un respiro y me deje tiempo y ganas para escribir cositas. Una sonrisa para todos vosotros.

Alberto

Temporal

December 8th, 2009 | Alberto

Agua de invierno

alivia calores

de verano.

Y tú eres mi viento,

calma y tormenta,

en todo tiempo…

Un rato

November 4th, 2009 | Alberto

¿Tienes un rato para mi?

Es que, poco a poco, me voy yendo y pienso que quizá quieras saber aquello que nunca te dije y me remuerde por dentro. Ni un día, ni siquiera unas horas, me vale con un momento. El instante de mirate a los ojos y decirte que te quiero.

Después… podemos seguir en silencio.

El Ángel de la Muerte

October 30th, 2009 | Alberto

El Ángel de la Muerte

Hay luna nueva.

Los lobos sufren en silencio la tristeza de no poder aullar con motivo. La noche pasa callada entre penumbras de miedo.

Sólo el poeta escribe frenético a la luz de una vela, esperando salir a la calle para que nadie le vea.

Así muere la noche, en brazos de la oscuridad perfecta.

Texto y foto: Alberto de Quintana

Decisiones

October 26th, 2009 | Alberto

Me levanté al amanecer…

Y vi pasar al alba. Los caminos despertaban oblícuos y legañosos para ser usados por miles de pies que acudían a sus trabajos. Pies anónimos y circunspectos que querían saber más de la dirección a tomar que el propio camino. Vi pasar las horas y las sombras. Unas y otras, alambicadas en suave cadencia al unísono, ocultando partes y momentos a la luz del sol y del tiempo.

Me levanté al atardecer…

Y vi sobre la cama tu cuerpo desnudo de siesta. El suave movimiento de tus crestas tersas acompasadas al sueño. El reflejo de la poca luz que dejaban entrar las cortinas, en la piel clara. Sentí tu respiración tenue y el dulce movimiento de tus labios…

Y me volví a meter en la cama.

Luciérnagas

October 8th, 2009 | Alberto

Luciérnaga en la noche,

lucecitas caprichosas,

estrellitas de tierra firme,

traviesas y errantes

difuminadoras de rumbos

de taciturnos enamorados

que buscan, sombrero y vino,

compañía más allá de la noche.

Luciérnaga en la noche,

farolillo colorado,

de cuerpo terso y suave

en lecho de satén alumbrado.

Alberto

Silencio

September 14th, 2009 | Alberto

En el silencio de la mañana

cuando las aves se desperezan

al borde de las ramas

cantando bajito su alegría

ante el nuevo día

que se abre ante su mirada.

En el silencio de tu casa,

abiertas las ventanas

a las brisas de la madrugada

que enjuaga legañas

de amores escondidos

entre las sábanas blancas.

En el silencio del recuerdo

que aplasta detalles

que ya no matizan el sueño

enarbolando banderas de olvido

entre las ramas del verso

En el silencio del recuerdo

te quiero…

………….

Alberto de Quintana

Noche

August 28th, 2009 | Alberto

Dejé abierta la puerta de mi vida. Desperdigados por el suelo los calcetines, la camisa y la gabardina. Algún sueño pegado a la mesilla junto a la cama. Esa cama que tantas veces te mira de reojo cuando, tímida, vuelves la espalda.

Hay legañas de ti en mi mirada.

Y cabalgas caballos extraños entre las nubes de un sueño que nunca quisiste inventar pero que adornas con una sonrisa que duele.

Allá, muy lejos, entonas cánticos de lágrimas por algo que no fué. No lo hagas. Ya lloro yo bastante en las arrugas de la noche. La misma noche que juntos buscamos en nuestra propia ausencia.

Dejé abierta la puerta de mi vida… y entraron la soledad, la noche y el silencio.

Inercia

August 20th, 2009 | Alberto

Ágora lejana,

encrucijada de caminos,

que esconden la mirada del tiempo

a los versos rosas y amarillos

que se han prendido en tu pelo.

Reflejo inocuo

de un tiempo pasado

entre hojas de papel mojado

por la ambigüedad de un lamento

mudo…

Y en cada amanecer

el mismo difuso recuerdo.

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Alberto de Quintana